Resumen
Desde 2011, el sistema global de protección ha enfrentado tres de las mayores crisis de desplazamiento internacional en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial. El desplazamiento masivo y rápido de sirios, venezolanos y ucranianos presentó a los países vecinos una tarea imposible: brindar bienvenida, estatus legal y protección a estas poblaciones vulnerables, a pesar de que sus sistemas de asilo carecían de la capacidad para manejar tal afluencia. En respuesta a cada una de estas crisis, los gobiernos optaron por innovar, abandonando las herramientas tradicionales del régimen internacional de protección—y crucialmente, la determinación de necesidades de protección de manera individual—en favor de formas de estatus flexibles y temporales. Los gobiernos de los países receptores enfrentaron circunstancias similares en cada caso. El desplazamiento masivo provino de países vecinos con fuertes lazos culturales y políticos con la sociedad receptora. Los requisitos de entrada eran pocos (por ejemplo, los sirios y ucranianos tenían entrada sin visa a Turquía y la Unión Europea, respectivamente). Además, los gobiernos de los países receptores tenían incentivos políticos y diplomáticos para brindar alguna forma de protección porque se oponían a las causas del desplazamiento: Bashar al-Assad en Siria, el régimen de Maduro en Venezuela y la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Finalmente, en cada caso, el sistema de asilo o refugiados nacional estaba sobrepasado en su capacidad, o en el caso de Turquía, no existía para los fines de la población afectada.
Idioma original | Inglés |
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Lugar de publicación | Washington, DC |
Número de páginas | 35 |
Estado | Publicada - ene. 2024 |
Palabras clave
- Protección internacional
- Desplazamiento
- Estatus legal
- Siria
- Venezuela
- Ucrania
- Enfoques flexibles